Este es el sensacional debut de Refectori, proyecto de Xavier Longàs. “Natura Morta” fue gravado y mezclado por el mismo y masterizado por Andrés Satué de Esquelas. Y el caso es que me tiene igual de enganchado que su último Ep de estos, sinó más. Este chico se mueve cómodamente en la penumbra con el mismo pulso y resonancias insondables que los gallegos. Oculto en algún lugar entre las bases The Haxan Cloak y el ruido fragmentado y texturizado de Emptyset.

Mientras su anterior grabación digital “Carreus” seguía los parámetros del drone ambient más minimalista y por que no decirlo, molesto; estos cinco nuevos temas explotan bajas frecuencias y recorren atmósferas post mórtem. “Natura Morta” es un ensayo sobre la contemplación del cuerpo y el éxtasis que despierta su lento deterioro, reflejado en cada objeto que lo rodea. Expresiones concisas que tiran de repetición pero que despliegan una aritmética, emocional y taciturna.

Ya veis que la cinta tiene un alto contenido introspectivo, imágenes evocadoras y lucidez creativa.

Y cuanto más nos acercamos a la parte, al órgano agresor, más nos alejamos de su cuerpo. El latido eminentemente industrial (Mà) evita la aceleración y se desprende del agobio que supone querer sonar como Pharmakon (Corba Praxitel·liana, Caça de l’home) pero renunciando al ensañamiento. Herida y vacío.

Silencios más perturbadores que el propio ruido (Panteix Agònic). Sentir el aliento tomado por la hipnótica “Caça de l’home” o la fría cuchilla que ajusta el grado de incidencia en el último corte, la tremenda “Natura Morta”, deseando que este tenue dolor se prolongue, más allá de vida.

Impecable presentación, salvo por la obviedad del título.

Electrónica florida y sombría a pares, que nos avanza una instantánea de nuestro inexorable fin.

8,75/10

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